Los libros populares de sueños dan lecturas de esta forma, recogidas con reserva: el esposo visto en buen estado corre hacia la casa en orden, y el distante o alterado, hacia un equilibrio doméstico que pide atención — paráfrasis del patrón del material. La lengua aporta la medida contra la que este registro lee la figura: 「大丈夫」 (dà zhàng fu, «un gran esposo», un hombre cabal) es el término de la hombría recta — aquello contra lo que un esposo soñado es medido en este material —, y dos fórmulas de armonía visiblemente datadas completan el marco histórico, citadas como historia y no como modelo: 「相夫教子」 (xiàng fū jiào zǐ, «asistir al esposo, educar a los hijos»), la fórmula tradicional del papel de la esposa, útil aquí precisamente porque el material antiguo lee al esposo desde dentro de ese marco; y 「夫唱妇随」 (fū chàng fù suí, «el esposo entona, la esposa acompaña»), su pareja exacta. Que ambas suenen a otro siglo es parte del dato: el manual que las produjo también lo es. No todo el registro está datado, sin embargo: 「相濡以沫」 (xiāng rú yǐ mò, «humedecerse uno al otro con su propia espuma») — la imagen de los dos peces que, atrapados en un charco que se seca, se mantienen vivos uno al otro — sigue siendo la frase viva del matrimonio que atraviesa la estrechez sosteniéndose, y 「少来夫妻老来伴」 (shào lái fū qī lǎo lái bàn, «esposos de jóvenes, compañeros de viejos») da la medida del vínculo en el tiempo: dos asociaciones de la lengua, no lecturas de manual, para los sueños en los que el esposo aparece como compañía antes que como amparo.